Kissed by the sun
Cuando los primeros rayos de sol comienzan a desfilar por las ventanas, nos convertimos en reptiles. Sentadas en las escaleras de fuera cada día, en el recreo, aguardamos nuestro baño de luz matinal intercambiando conversaciones entretenidas y sonrisas juguetonas cuyo motivo desconocemos completamente. Conciertos por llegar, películas por ver, historias por escribir. ¡Qué más se puede pedir! La calidez nos hace cálidas; nos une.
Y saboreando gominolas de colores, dulces de todo tipo, nos contentamos con escuchar el susurro del verano, lejano aún, que trata de ser oído; pocos lo consiguen. Dorados como el oro, nuestros cabellos ondean al son de "Moi, je joue" (Brigitte Bardot); brillan. En realidad, todo brillaba hoy en el recreo.Yo, tú, ella, él... Y las miradas vivas de unas y de otras me han bastado para suspirar y agudizar el oído: "...estoy en camino..."

